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Entrevista a Pamela Victoriano. Tango Siglo XXI.

Lucas Bergallo: Iniciamos la entrevista. Pamela Victoriano, es arregladora, violinista, cantante, docente, Directora de Orquesta y de Coro. Actualmente dirige, toca y arregla en las orquestas Río Ancho y en La Empoderada. Este ciclo, tiene como tópicos frecuentes, la autogestión, los feminismos y su interpelación a la historia del tango, la mirada sobre las políticas culturales de las Instituciones, el contexto pandémico y lo que viene. La invitamos a compartir una charla para que nos cuente un poco su devenir en la música en general y en el tango en particular. Bienvenida. Muchas gracias por este espacio.

Pamela Victoriano: Hola, gracias por la invitación.

Lucas Bergallo: Nos gustaría que nos cuentes un poco, cómo fue tu trayectoria como música y cómo nació el proyecto de La Empoderada.

Pamela Victoriano: Bueno, yo empecé desde muy chica, medio que estoy heredando esta profesión. Empecé tocando distintos instrumentos, hasta que cuando terminé el secundario me anoté en Dirección de Orquesta e hice la carrera. Antes de terminarla decidí abandonarla y empecé a estudiar tango. Durante esos años que me dediqué al tango no dirigí porque es muy difícil poder acceder a la dirección de un grupo, de hecho el primer grupo que dirijo es La Empoderada. Estudié varios años en la Escuela de Tango Orlando Goñi y el año que decidí que era mi último año se formó La Empoderada, bueno que surgió de una convocatoria espontánea en un grupo de Facebook que se llamó “Banco de Música Mujeres”. Comenzó como algo muy pequeño a partir de una compañera que buscaba música mujer para un grupo, todas nos fuimos sumando y de repente se llenó de gente. Al principio como éramos pocas era un grupo de debate, hablábamos cosas, compartíamos experiencias. En enero de 2018 una de las chicas tira un disparador de armar un grupo de mujeres, creo que la idea original era un grupo de cuerdas y buscaban directora y entonces yo me ofrecí; algunas empezaron a decir “yo toco la viola”, “yo toco el violín” y empezaron a haber cada vez más comentarios, y decidí tomar la organización de esa avalancha de gente que se estaba dando. A partir de ahí empezó lo que después derivó en varias orquestas de distintos géneros y una de esas orquestas que se formó hoy se llama La Empoderada Orquesta Típica, fue una cuestión auto convocada con una necesidad de construir algún espacio distinto, en este caso, dentro del tango. Ahí empezaron las primeras reuniones y ensayos, tuvimos una primer reunión para ver que queríamos hacer porque no había una propuesta clara más que queríamos tocar en una orquesta. Nos juntamos para ver que íbamos a hacer, una cantidad enorme de gente: cuarenta cantantes, en total éramos casi 80 personas en una especie de asamblea, donde todas decidieron que querían hacer una orquesta donde todas estuvieran formando parte. Recuerdo que les dije: “¿porque no formamos dos o tres orquestas, un cuarteto de guitarras?…, finalmente todas decidieron que no, por suerte no me dieron pelota. Ahí se formó una orquesta rarísima, llena de instrumentos mezclados, con un desnivel sonoro muy bizarro que fue hermoso, la pudimos moldear a nuestro gusto. Ahora la orquesta tiene una formación cerrada y tiene una coherencia sonora, pero en su primer momento había cinco flautas, cuatro violines, una trompeta; fue una búsqueda que al principio fue muy complicada porque era un desafío muy grande, que podía llegar a salir bien o podía llegar a salir mal.

Lucas Bergallo: ¿En qué momento se decide que sea una orquesta de tango?.

Pamela Victoriano: Cuando empezaron todas “yo quiero”, “yo toco esto”,” yo toco lo otro” y nadie decía más nada sobre la organización, decidí hacer un grupo aparte en donde les mandaba el link a todas las personas que habían escrito y entonces ahí ya todo el mundo estaba diciendo “yo quiero hacer jazz”, “yo quiero hacer tango”. Entonces hice otro grupo y puse un mensaje destacado que decía “me llamo Pamela y voy a tratar de organizar esto que tenemos ganas de hacer, hice un relevamiento de los géneros musicales que tienen ganas de hacer y son estos: jazz, tango, académica y celta”. Les dejé mi teléfono y fui armando grupos de Whatsapp de acuerdo al género que quería tocar cada una. Yo siempre quise formar parte del grupo de tango, pero al principio como costaba mucho encontrar directora para el grupo de jazz, lo estuve dirigiendo un año; bueno, el de folklore un poquito, unos meses y después por suerte apareció una chica que se quedó dirigiéndolo.

Lucas Bergallo: Uno de los objetivos, desde el Festival de Tango de Flores, es generar espacios para abrir el juego a la cuestión de género, por eso el jueves 10 de septiembre a las 18 hs, tendremos el Conversatorio de Colectivos Feministas del Tango con el MFT, Tango Hembra y Aires del Sur. ¿Cuáles sienten que son los desafíos que se les presentan en el medio artístico del tango y con el público en general, respecto a su propuesta autogestiva, feminista y disidente?

Pamela Victoriano: Bueno, son muchas las cosas que se nos presentaron hasta el día de hoy, fue un gran aprendizaje, desde el primer momento que dijimos hagamos algo entre mujeres fue todo aprendizaje y nos fuimos encontrando en el camino con muchas incógnitas y con muchas preguntas pero que nosotras mismas hacemos. No solamente hay un contexto que nos pone distintas preguntas u obstáculos, si lo queremos llamar de esa manera, sino que nosotras también formamos parte de eso, nosotras también tenemos obstáculos, nuestras cosas que aprender. Nos manejamos de manera colectiva, somos una cooperativa y además de eso trabajamos de una forma que denominamos anti patriarcal y eso fue muy difícil al principio; porque no estamos acostumbrades todes a trabajar de una forma anti patriarcal, sin jerarquías, sin que una persona tenga más importancia que otra como persona y esa creo que fue la gran cuestión que se nos presentó. Un grupo y un espacio que era nuestro, que es nuestro, que podemos hacer lo que queramos en ese lugar, podemos desarrollar nuestra creatividad, nuestras ideas, nuestras opiniones sin ninguna traba, y eso no quiere decir que todo el mundo diga todo lo que se le pasa por la cabeza. Que nosotras sintamos libertad de trabajar en La Empoderada, no quiere decir que estamos todo el día cada una tirando diez mil ideas, como que somos muy conscientes y cuidamos mucho nuestro espacio, lo tomamos desde el camino más difícil que es hacernos cargo de nosotras, de lo que queremos, de lo que tenemos ganas de hacer, que eso es muy difícil. En otro tipo de espacios diferentes, que no están mal sino que son distintos al nuestro, en esos espacios hay muchas cosas que ya están masticadas, entonces es un poco más fácil, es un poco más cómodo también y está bueno igualmente, pero nosotras decidimos un poco tomar el camino difícil que es que nada está masticado, estamos todo el tiempo pensando cosa por cosa, si hacemos una letra cómo es la letra, cómo es el tema. Y dentro de la orquesta puertas adentro, pensar lo vínculos, cómo trabajar con la otra, respetar a la otra persona, respetar lo que piensa, lo que puede aportar, no juzgar. Trabajamos mucho la confianza también en el sentido de lo que se le ocurre a cada una, hablémoslo, cuál es el fundamento porque capaz que el fundamento está bueno y me sirve a mí, te sirve a vos, le sirve a todo el mundo. A veces hacemos pequeños proyectos que nos interesan y esos proyectos no los hago yo siempre, a veces los hago yo, a veces los hace ora compañera; aparte hay un premisa muy importante dentro del grupo que es hay cosas que yo no puedo hacer tan bien, entonces si alguien lo hace mejor que lo haga esa persona. Las tareas que nos dividimos que las pueda hacer gente que le guste esa tarea y que sienta que lo puede hacer bien y que funcione.

Lucas Bergallo: Claro están organizadas en comisiones para las tareas, ¿les resulta?.

Pamela Victoriano: Nos da mucho resultado, medio que vamos descubriendo el camino que vamos andando y vamos diciendo vamos por acá porque está funcionando. Todo está como queremos, estamos contentas, estamos agradecidas de haber armado nosotras mismas un proyecto así. Las cosas las probamos, a veces funcionan a veces no tanto, y las que funcionan las mantenemos, las pensamos, las bajamos a papel. Decimos esto hay que repetirlo porque estuvo buenísimo, hay que saber bien que es lo que pasó para que haya funcionado y así armamos nuestra forma.
Lucas Bergallo: Vamos con la última pregunta. Una de las actividades de cierre del Festival será otro conversatorio al que llamamos “Arte y Cultura Post Pandemia”. En el 2019 hubo una serie de sedes del Festival y en esta edición invitamos a representantes de esos espacios a participar de ese conversatorio que va a ser una especie de cierre del Festival. ¿Cómo ven ustedes el panorama de las políticas culturales en este nuevo contexto? ¿Cuáles creen que serán los pasos a seguir, para salir de esta situación crítica?

Pamela Victoriano: Es muy difícil lo que nos está pasando a nivel sociedad, en nuestro trabajo obvio nos atraviesa, a la cultura y al arte desde muchos lugares; y a la educación también, yo creo que la educación también es un eje de lo que estamos hablando porque me parece van de la mano. Tanto tiempo para pensar, tanto tiempo sin tocar y con todo parado, te hace reflexionar muchísimo sobre qué venimos haciendo, por qué, qué va a pasar después. Yo creo que va a haber una transformación de todo, no es que va a volver lo mismo de antes y aquí no ha pasado nada. Yo creo que después de esto, que es histórico y que va a quedar en los libros del 2020, a partir de que se pueda generar una movida nuevamente y podamos empezar a salir, va a haber una transformación de muchas cosas. Creo que la única forma de atravesar esa transformación y nutrirse de eso y seguir, va a ser mediante el trabajo colectivo desde el arte, la cultura y la educación también. Nosotros estamos muy acostumbrados a no trabajar de esta manera, es muy fácil trabajar individualmente porque es lo que más vas a tener a la mano; pero ya nos hemos dado cuenta, en una situación crítica como esta, que la individualidad no te lleva a nada. La cuarentena es colectiva, la gente empieza a formar parte de un todo otra vez. Y después están las cuestiones que se van a presentar por las cuestiones de clase, porque el arte y la cultura en Capital Federal va a ser una cosa y en Lomas de Zamora va a ser otra. Eso también es importante de pensar y ya que tenemos el tiempo está bueno que lo usemos para pensar que hay una cuestión que se tiene que empezar a expandir y desde el tango ni hablar. Para mí están buenísimas las movidas que antes de la pandemia se estaban armando en distintos lugares del conurbano, del interior del país. Yo creo que la única manera va a ser el trabajo colectivo, poder entender que tenemos que expandirnos, tenemos que conectarnos, tenemos que tener empatía por el otre; o sea nosotros hacemos música popular, eso dice muchas cosas, no es una pavada. Me parece que es nuestra música popular que tenemos que seguir utilizándola como canal, por lo menos para nosotras desde La Empoderada es un poco una excusa para desarrollarnos artísticamente en el género que sentimos que nos representa. Ahora en la pandemia estamos con crisis de identidad, no hay nada mejor que volver a identificarte con el arte y la cultura que es de tu región, que te pertenece, te guste o no te guste, escuches o no escuches, a vos te pertenece esta música. Entonces creo que tiene que ver mucho con la identidad y si podemos hacer distintos proyectos para unirnos como colectivos, la comunidad tanguera tiene que estar unida, tiene que ir para adelante, ayudarnos entre nosotres; o sea que va a ser, se si se hace, la clave del éxito para seguir sintiéndonos representados y también para que otra gente se empiece a sentir representada por esta música que es de todes.

Lucas Bergallo: Pamela, muchísimas gracias por estar.
Pamela Victoriano: Gracias a ustedes, un placer.

 

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